Cerrar

Sobre nosotros

TRADICIÓN

La tradición orfebre en la familia Piró se remonta al año 1925. Fernando Piró, tercera generación de esta saga de artesanos, abre su propio estudio en el año 2000, tras un período de formación en el taller familiar, complementado con diferentes títulos académicos relacionados con su profesión. Entre otros galardones, ha sido distinguido en dos ocasiones con el premio de Artesanía de Aragón, en la categoría de Pieza tradicional (2001) con su pieza “Abrecartas”, y en la categoría de Pieza única o creativa (2003) con su pieza “Brazalete”.

Premios de Artesanía de Aragón | Fernando Piró

Ha participado en distintas ocasiones en la feria de artesanía de Milán (L´artigliano in fiera), así como en otras ferias nacionales. Fernando Piró es autor de numerosos trabajos de orfebrería y restauración para diferentes entidades y administraciones públicas. En 2008 complementa su taller artesano con la apertura de su primer punto de venta al público en Zaragoza, en el Centro Comercial Puerta Cinegia. En agosto de 2013, y con el ánimo de estar más cerca de sus clientes, traslada la tienda de Zaragoza a la Calle Costa número 6.

DISEÑO

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, orfebre es “la persona que labra objetos artísticos de oro, plata y otros metales preciosos, o aleaciones de ellos”. Identificados con este espíritu, desde Fernando Piró hemos respetando la tradición y mantenido el proceso artesanal, pero aportando una visión contemporánea al oficio con una inagotable colección de piezas en constante renovación a partir de nuestros propios diseños. Las diferentes gamas de productos que integran la colección Piró tienen como denominador común que son diseños exclusivos y que han sido producidos de manera artesanal.

ORFEBRERÍA. RESTAURACIÓN

Al ser parte de la tercera generación de una saga de orfebres, las piezas que salen de nuestros talleres conjugan el saber hacer heredado de padres a hijos con un cuidado proceso de producción artesanal, en las que hemos volcado nuestra especial sensibilidad en cada una de nuestras intervenciones. Nuestros criterios son claros: respeto a la pieza original, pero aplicación de todas las técnicas necesarias para el tratamiento integral de la misma, recuperación de las partes y preservación para el futuro. Y sí, somos conscientes de que así como no existen dos piezas iguales, tampoco lo son sus circunstancias de conservación y uso. Así que, si es necesario, preparamos las piezas para que puedan continuar teniendo el uso para el que fueron creadas originalmente.

Volver arriba